lunes, 16 de febrero de 2015

El peligro de los anisakis

¿Qué son los anisakis?

Los anisakis son pequeños gusanos parásitos de color blanquecino, que de forma habitual se desarrollan en el intestino de los mamíferos marinos, como los delfines y otros cetáceos y de distintos pinnípedos, como las focas. Estos parásitos tiene que pasar por una serie de fases y huéspedes, entre ellos los peces, para poder llegar a la fase de adulto.


¿Dónde hay anisakis?

Normalmente, el anisakis se aloja en el interior de las vísceras del pez, pero algunas veces puede hallarse en otras zonas corporales como el músculo o bajo la piel. Esta es la razón por la que el pescado puede ser peligroso si se come crudo o mal cocinado. La infección por este parásito del pescado no es algo anecdótico, pues muchas veces viene acompañada en la persona afectada de dolor en el abdomen, nauseas y vómitos.


¿Qué peces tienen anisakis?

Se calcula que entre el 15% y el 100% de los peces marinos que se pescan tienen anisakis, valores que varían en función de la especie de pescado y el lugar de captura.  Así por ejemplo, varias investigaciones sobre presencia de anisakis en distintos peces comercializables han permitido determinar que la merluza y el boquerón son de los peces más infectados por este gusano parásito, en un valor cercano al 100%.



Foto de sardina
(La sardina es el pescado azul por excelencia y es muy saludable en cuanto a sus propiedades nutritivas, pero no está libre de anisakis )

Para comer el pescado con garantías y sin riesgo alguno de infectarnos con anisakis, tenemos que comerlo bien cocinado. Para asegurarnos que eliminamos dicha posible presencia, deberemos retirar las vísceras tras comprar el pescado.

* Ver más sobre: Anisakis en pescado

sábado, 14 de febrero de 2015

Incontinencia urinaria en perros

¿Su perrita se orina en casa, normalmente estando tumbada o también andando, y ha sido esterilizada? Es habitual que las perritas esterilizadas, de media edad o de edad avanzada, sufran de problemas de incontinencia urinaria, la llamada incontinencia urinaria hipoestrogénica, es decir, por falta de la hormona sexual conocida como estrógeno. La incontinencia urinaria en este caso se da porque el esfínter urinario no cierra del todo, ya que para su correcto funcionamiento necesita que haya la concentración plasmática de estrógenos, pero estos han sido eliminados con la retirada de los ovarios. Este tipo de incontinencia urinaria que está relacionada con la castración se llama incontinencia urinaria que responde a estrógenos o también se puede llamar incontinencia urinaria por incompetencia del esfínter.

Sin embargo, la incontinencia urinaria puede deberse a otras causas. Una perra vieja, por ejemplo, puede sufrir incontinencia urinaria neurológica, por daño en alguna parte de su sistema nervioso, como una hernia discal, por lo que será necesario todo un proceso de anamnesis (consulta) y exploración del animal para determinar que problema sufre realmente la mascota.

En el análisis de su perrita, el veterinario  también descartará si padece otras dolencias como infecciones, diabetes, enfermedad renal, que podrían agravar el problema.

El tratamiento de elección para la incontinencia urinaria por incompetencia del esfínter uretral, que se da mucho en perras castradas, es hormonal, a base de sustancias como la fenilpropanolamina para controlar el flujo de orina, aumentando el tono del esfínter de la uretra, con lo que se consigue contrarrestar el goteo de orina por parte del animal.


Si la medicación no da efecto, no queda más remedio que proceder a la cirugía.

Paralelamente
podemos ayudar a nuestra perrita, con alguna de las plantas que específicamente se han ido dando para problemas de incontinencia urinaria como el geranio manchado (Geranium maculatum) o las barbas de maíz. Las plantas medicinales se les puede dar al perro, como en medicina tradicional humana, salvo contraindicaciones, bajo diferentes formas farmacéuticas, como cápsulas, comprimidos, crema, decocción, elixir, infusión, jarabe, etc. Las barbas de maíz se suelen preparar con decocción y el geranio manchado se prepara con infusión.

* Ver más sobre: Castración canina

jueves, 15 de enero de 2015

Función del puma en el ecosistema como depredador

El puma, junto con el jaguar, es un animal depredador que se encuentra en lo alto de la pirámide alimentaria. Por ello, este gran felino americano se dice que es un superdepredador, ya que no tiene por encima suyo ningún animal que le de caza. El ser humano es el único enemigo del puma. 

El puma influye en primer lugar en la abundancia de presas gracias a su actividad predatoria.


No menos importante es la función reguladora de otros carnívoros de menor tamaño que comparten hábitat con este superdepredador llamado puma. Se ha visto que, cuando se reduce las poblaciones de estos grandes carnívoros, el número de depredadores de pequeño tamaño tiende a aumentar, lo que suele implicar cambios a su vez en las poblaciones de las presas de estos pequeños carnívoros.


De forma indirecta, el puma también influye en la comunidad vegetal al reducir el número de animales herbívoros, lo que posibilita que la vegetación se vea libre de dicha presión por parte de los animales con dietas vegetarianas.


Por todo ello y debido a que tiene una dieta de tipo oportunista, lo que significa que tiende a aprovechar las presas de las que hay más disponibilidad en su entorno, el puma está considerado una especie clave en su ecosistema. 



(Imagen de puma: El puma es un superdepredador y como tal desempeña 
una función imprescindible en su ecosistema) 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Los ciempiés pueden comerse un murciélago?

¿Existen ciempiés devoradores de murciélagos?

Los murciélagos son los únicos mamíferos realmente voladores, lo que les da ventajas, como la posibilidad de escapar de muchos depredadores.  Pese a ello, tienen un número importante de depredadores naturales, como aves de presa, serpientes, tarántulas, etc.

Los ciempiés que atacan y se comen a los murciélagos viven en las zonas tropicales de América. Estamos hablando de las escolopendras Scolopendra gigantea o escolopendra gigante y la Scolopendra viridicornis.

En el caso de la escolopendra gigante, su enorme tamaño, de más de 30 cm de largo en algunos individuos,  le confiere las capacidades para dar caza a un murciélago, aunque todos los casos reportados han sido de murciélagos jóvenes que todavía no sabían volar. Sin embargo, se cree que este invertebrado ataca preferentemente los murciélagos que están de paso.

Scolopendra viridicornis es otro ciempiés de enormes dimensiones, con lo que también representa una amenaza para los murciélagos de talla muy pequeña.

Estos invertebrados miriápodos suelen sorprender a los quirópteros, trepando por las oscuras y húmedas paredes de las cuevas donde se refugian, esperando a hacerse con algún murciélago que se cruce en su camino.


Foto de escolopendra
Este ciempiés es de origen mediterráneo y no alcanza la suficiente talla
 como para ser un peligro para ningún murciélago

* Información relacionada: Ciempiés que cazan murciélagos

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Por qué Australia casi no tiene mamíferos carnívoros?

¿Por qué en Australia hay pocos mamíferos carnívoros?

En Australia, el papel de carnívoro entendido como animal depredador es llevado a cabo por otro grupo de mamíferos, los marsupiales, siendo el diablo de Tasmania el marsupial carnívoro de mayor tamaño de Australia.

En esta región del mundo, sí que hay una variedad importante de mamíferos con dieta carnívora pero no existen mamíferos del orden Carnivora más que el dingo.

Los mamíferos del grupo de los carnívoros, en el que se incluyen el lobo, el oso, el tigre, la foca o el zorro, por ejemplo, no llegaron a Australia, salvo el dingo. El dingo australiano fue llevado por el hombre a Australia hace unos 5.000 años.

Los primeros carnívoros tienen una antigüedad de casi 65 millones de años y habitaban Europa, Asia y Norteamérica. Australia quedó aislada para el paso de estos mamíferos, mientras Sudamérica fue colonizada por los carnívoros hace 9 millones de años, llegando de Norteamérica.




Dibujo de diablo de Tasmania (el diablo de Tasmania es un marsupial) 
El diablo de Tasmania es el depredador autóctono de Australia

lunes, 17 de noviembre de 2014

Creencias falsas sobre el león

El león es el símbolo de la fuerza y el coraje se le considera un superdepredador, pero no todo lo que se cuenta sobre él es cierto. Existen unos cuantos mitos alrededor de su figura que conviene que sean matizados:

El león no es el animal más fuerte: El tigre es más corpulento y a la vez más ágil que él, si pensamos con otros felinos. Entre los animales no depredadores, el elefante es mucho más grande y fuerte que el león. Un león nunca atacará a un elefante adulto.

El león no es el animal más peligroso: Uno de los animales más peligrosos para el hombre es el diminuto mosquito, por la capacidad que tiene de contagiarnos con peligrosas
enfermedades, como la malaria, por ejemplo, a través de su picadura y por su facilidad de desplazarse al ser un insecto volador, como sucede con la mosca doméstica.


Para dar caza, el león está provisto de zarpas retráctiles armadas de fuertes uñas. 
Gracias a que las uñas de los leones son retráctiles pueden correr sin que se desgasten sus uñas y utilizarlas para dar caza justo en el momento preciso. 

El león no es el animal carnívoro más voraz: La pequeña musaraña come 4 veces más alimento que el león. Este insectívoro tiene un metabolismo muy alto y si dejase algún momento de comer moriría de hambre en pocas horas. El león puede aguantar días y días sin comer.

* Ver más sobre: Mitos sobre el león